Mucho antes de que fuera una bebida en taza, el café era una forma de vida en Costa Rica. El "grano de oro" ayudó a construir carreteras y escuelas., y prosperidad temprana, viajando por el mundo en toscos sacos de arpillera sellados “Café de Costa Rica." Cultivado en ricos suelos volcánicos y climas frescos de montaña, el café costarricense se hizo conocido por su sabor limpio y brillante, así como por su calidad confiable, moldeando discretamente la imagen del país en el extranjero. Esa profunda conexión entre la tierra, la gente y el grano es exactamente lo que "El Grano Sagrado" captura en una imagen única e impactante.
“El Grano Sagrado” es una pintura acrílica de 60 x 60 cm creada directamente sobre un auténtico saco de arpillera de café costarricense. La textura de la tela gangoche forma parte de la obra: el tejido, las pequeñas imperfecciones y las fibras desgastadas evocan el viaje de innumerables cargamentos de café. En el centro, un solo grano dorado brilla como si estuviera iluminado desde dentro, contrastando con la descolorida luz. Café de Costa Rica Letras que recuerdan a un antiguo sello de exportación. Hojas de un verde intenso y cerezas rojas de café en la base evocan sutilmente las fincas en las colinas, donde comienza la historia de cada grano. La pieza es cálida, honesta y evocadora, ideal para el hogar, una cafetería, una sala de catas o cualquier espacio donde el café sea más que un simple hábito.

Detrás de esta pintura se encuentra el artista y diseñador costarricense Gloriana Freer RohrmoserEgresada de la Universidad de Costa Rica, cuenta con amplia experiencia en diseño gráfico, desarrollo creativo y trabajo editorial. También es autora e ilustradora; su libro infantil... “¿Cuánto dura un día?”, sobre un perezoso costarricense, se publicó en Londres y demuestra su talento para la narrativa visual. En sus bellas artes, Gloriana explora el acrílico, el collage y la arcilla, recurriendo a menudo a la flora, la fauna y los detalles apacibles de la naturaleza. "El Grano Sagrado" aúna todas estas virtudes: el equilibrio y la claridad de una diseñadora, el toque narrativo de una ilustradora y el cariño genuino de alguien profundamente arraigado en la cultura costarricense. El resultado no es solo un objeto hermoso, sino un sentido homenaje a la herencia cafetera del país y una pieza distintiva para cualquier amante o coleccionista del café.
Contacto Gloriana Freer Rohrmoser glorianafreer@gmail.com







