Por Christian Suárez
A nivel macro, el impacto económico de un evento ciclista se mide en cuatro dimensiones principales: gasto directo, efecto multiplicador, empleo e ingresos fiscales, y posicionamiento turístico del destino. La OCDE recomienda específicamente medir los eventos deportivos utilizando indicadores como el impacto económico neto total (directo, indirecto e inducido), los empleos creados o mantenidos y el porcentaje de contratos adjudicados a proveedores locales.
Para expresarlo en términos prácticos:
Gasto directo: Se refiere al dinero que ingresa a la ciudad a través del alojamiento, la alimentación, el transporte, el comercio minorista y los servicios adquiridos por los participantes, sus acompañantes y los organizadores. La literatura sobre eventos deportivos destaca que las evaluaciones de impacto deben centrarse principalmente en el gasto de los visitantes no residentes y de la entidad organizadora, ya que este gasto inyecta dinero nuevo en la economía local.
Impacto total: El gasto directo se combina con el efecto multiplicador en proveedores, salarios y consumo local. Como referencia general del sector, Sports ETA informó que en 2023, el turismo deportivo en EE. UU. generó 52.2 millones de dólares en gasto directo y 128 millones de dólares en impacto económico total, lo que equivale a una proporción aproximada de 2.45:1 entre el impacto total y el gasto directo. Esta proporción sirve como referencia general, no como una regla fija aplicable a cada ciudad.
Empleo e impuestos: Ese mismo informe estimó que el turismo deportivo mantuvo 757,600 puestos de trabajo y generó 20.1 millones de dólares en ingresos fiscales, lo que demuestra que estos eventos no solo venden habitaciones de hotel y comidas, sino que también estimulan el empleo formal y la recaudación de impuestos.
Legado y promoción del destino: La OCDE también destaca que este tipo de eventos pueden aumentar la visibilidad de un lugar y contribuir a un crecimiento sostenido del número de visitantes tras el evento, además de fomentar oportunidades de contratación para las pymes y los proveedores locales.
El impacto económico de un evento ciclista no se limita a las cuotas de inscripción de los participantes. En realidad, se traduce en gasto turístico, contratos con proveedores, creación de empleo temporal y promoción del destino. A nivel internacional, los estudios sobre turismo deportivo demuestran que el gasto directo de los visitantes puede multiplicarse dentro de la economía local mediante efectos indirectos e inducidos, transformando así este tipo de eventos en una auténtica herramienta para la revitalización económica.
Si un evento logra atraer a 500 ciclistas —cada uno de los cuales genera aproximadamente 220 dólares estadounidenses en gasto directo local— los ingresos inmediatos rondarían los 110 000 dólares estadounidenses. Aplicando un multiplicador de referencia del sector del turismo deportivo, el impacto económico total podría acercarse a los 269 500 dólares estadounidenses, incluso antes de considerar el valor promocional a largo plazo para la ciudad.










